Revista Esportilla 141
EDITORIAL
SED SENCILLAS Y ACOGEDORAS
Hace 351 años, un grupo de hombres y mujeres valientes y generosas decidió seguir el ejemplo de Jesús Nazareno y dedicar su vida al servicio de los enfermos y necesitados. Así nació la Congregación de las Hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno, una familia religiosa que hoyestá presente en Europa y América, y que sigue fiel a su carisma fundacional.
En este año 2024, celebramos el aniversario de nuestra fundación con el lema "Sed sencillas y acogedoras". Estas dos actitudes, la sencillez y la acogida, son el reflejo de nuestro amor a Dios y al prójimo, y la expresión de nuestra alegría
y esperanza. Queremos ser sencillas, como lo fue Jesús, que se hizo pobre y humilde para compartir nuestra condición humana. Queremos ser acogedoras, como lo fue Jesús, que abrió su corazón a todos, especialmente a los más marginados y excluidos.
Ser sencillas y acogedoras es nuestra forma de ser y de hacer, nuestra identidad y nuestra misión. Es el regalo que queremos ofrecer al mundo, como testimonio de nuestro seguimiento a Jesús Nazareno, el Buen Samaritano. Es el legado que queremos dejar a las generaciones futuras, como herederas de la espiritualidad y el carisma de nuestro fundador. Es el compromiso que queremos renovar en este año jubilar, como respuesta a la llamada de Dios y a las necesidades de nuestros hermanos y hermanas.
En este año, continuación del año jubilar que vivimos el año pasado, también queremos recordar con gratitud y admiración al fundador de nuestra congregación, el Beato Cristóbal de Santa Catalina. Él fue un sacerdote que vivió la compasión de Cristo hacia los enfermos y
los pobres, y que fundó este Instituto para continuar su misión de amor y servicio. Su vida fue un testimonio de fe, esperanza y caridad, que nos inspira a seguir sus pasos y a imitar sus virtudes.
Que este año sea una ocasión para renovar nuestro compromiso de ser sencillas y acogedoras, de cuidar de los enfermos con compasión, y de caminar juntas como hermanas y como pueblo de Dios. Que el Beato Cristóbal de Santa Catalina interceda por nosotras y nos ayude a ser fieles al carisma que él nos legó. Que el Señor nos bendiga y nos acompañe en este camino de sencillez y acogida, y que la Virgen María, nuestra Madre y Maestra, nos proteja y nos inspire con su ejemplo. Amén.





