Santísimo Nombre de Jesús
Santísimo Nombre de Jesús,
descanso del corazón
Tu Nombre, Jesús,
no se grita.
Se aprende en el camino,
junto al que sufre
y espera sin palabras.
Lo decimos bajito
cuando las fuerzas faltan,
cuando la entrega pesa
y el amor pide hondura.
Tu Nombre no distrae:
reúne.
No promete atajos:
permanece.
Quédate en nuestra vida diaria,
en el gesto que cuida,
en la paciencia que acompaña,
en la fidelidad que no se ve.
Haznos humildes servidoras
donde la vida es frágil y sagrada.
Enséñanos la humildad
que sabe permanecer y servir.
Amén.






