Actualidad

La Hospitalidad de Jesús Nazareno, iniciada en 1673 por el P. Cristóbal de Santa Catalina, sigue en pie, tal como le prometió Jesús Nazareno. Las Hermanas Franciscanas Hospitalarias de Jesús Nazareno, agradecidas y gozosas, estamos comprometidas en dar continuidad al carisma recibido, reconociendo la voz de Dios en las llamadas de los pobres y  entregando nuestras vidas a Dios y al prójimo.

Nuestro P. Cristóbal, “nos propuso como forma de vida en fraternidad apostólica,  una síntesis evangélica de Contemplación y Servicio a los pobres, inspirada e informada por el espíritu franciscano” (Introd. Constituc.), que deseamos vivir plenamente.
 
Hoy, las Hermanas Franciscanas Hospitalarias de Jesús Nazareno, llevadas de un deseo sincero de reavivar nuestra identidad, hemos vuelto los ojos a nuestros orígenes y conectando con la actitud de nuestro Fundador, P. Cristóbal de Santa Catalina, cuyo único deseo era “servir a Dios sustentando pobres”, donde y como  EL quiera ser servido, hacemos nuestra su oración: “Nuestro ánimo, oh Dios, es servirte; nuestro viaje no ha de ser por caminos conocidos. Conduce nuestros pasos para que podamos llegar a donde tu amor nos llama”.

Estamos decididas a vivir nuestra vocación con ilusión renovada y de forma significativa. Anhelamos una intensa vida espiritual, vivida en el discernimiento y la búsqueda de la voluntad de Dios que posibilite la coherencia fe-vida. Releemos la vida desde la Palabra para vivir nuestra consagración en gratuidad y confianza.

Por otra parte, aspiramos a ser comunidades evangélicas, que muestren a los hombres de nuestro tiempo el rostro misericordioso de Dios, creando espacios de diálogo entre nosotras y con el mundo, viviendo la hospitalidad-acogida. 

Queremos vivir atentas a los signos de nuestro tiempo, vibrando con Jesús Nazareno ante lo que sucede a los hombres y al mundo, disponibles
para abrir los caminos necesarios, haciendo partícipes de nuestro ser franciscano-hospitalario a quienes viven y entran en relación con nosotros.


Sabiendo, además,  que “la mies es mucha y los obreros pocos”,  queremos  trabajar  con los jóvenes y compartir con ellos nuestro carisma,  fiadas de la  Providencia de  Dios, servidoras de los hombres en la sencillez y la alegría.

En el momento actual, diciembre de 2011, somos en la Congregación 121 Hermanas y nos hallamos presentes en los siguientes centros y lugares de España y América latina.

A través de sus más de trescientos años de historia, la Hospitalidad de Jesús Nazareno  ha ido expandiendo sus límites geográficos.

Dado que “Este Instituto es servir a los pobres”,   nuestro servicio apostólico no queda restringido a ningún ámbito ni actividad concretos.  Allí donde haya personas en situación de necesidad, podemos y deseamos estar, según nuestras posibilidades.

Por el mismo motivo, y dependiendo de las circunstancias  histórico-sociales, la Congregación ha venido prestando servicios en ámbitos muy distintos: Asilos, prisiones, centros  apostólicos, misiones lejanas,  centros de  formación sacerdotal, colegios, hogares  para niñas,  atención a discapacitados físicos o/y psíquicos,…
El momento presente es una oportunidad nueva de vivir confiadas en las manos del Padre Bueno, felices tras las huellas de Jesús Nazareno y animadas por el modelo e intercesión de San Francisco de Asís y el P. Cristóbal de Santa Catalina.