Con Jesús en Jerusalén, Infancia Misionera 2022
La Infancia Misionera es una obra del Papa, como organización misionera de la iglesia universal y comunidades locales al servicio de todos los niños. Obra viva que promueve la ayuda recíproca entre los niños del mundo y que nace con el deseo de evangelizar a los niños, para ser discípulos misioneros de Jesús a su corta edad, con la conciencia de ayudar a otros ser luz para niños poco favorecidos.
Por ello la Jornada de este año tiene como Lema: Con Jesús en Jerusalén “Luz para el Mundo”, siguiendo el cuarto año de formación al lado de Jesús. Es tan bueno ver muchos misioneros que apoyan esta obra Pontificia (OMP) participando en las parroquias, centros educativos en torno a otras instituciones y servicios de animación, formación, comunión y cooperación misionera hacia todos los niños del mundo. Hoy es una jornada generosa donde se invita a los niños a colaborar personalmente con sus ahorros para los niños de las misiones. Pues cada año las iglesias más necesitadas del mundo se dirigen a OMP para presentar sus necesidades. Y desde el fondo Universal de Solidaridad, se reparten las ayudas para financiar proyectos garantizando una distribución equitativa y justa.
Unidas a la iglesia misionera, las hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno Franciscanas, siguen el ejemplo de su fundador, quien alimentó espiritualmente y corporalmente a niños y niñas huérfanas, mostrando predilección por ellos y hoy desde sus misiones presentes en España y América impulsan la formación espiritual y cooperación misionera en favor de niños y niñas, promoviendo becas de estudio, atención sanitaria, guardería infantil y formación misionera; pues se tiene plena certeza en la caridad, por ello la frase: Si los niños del mundo se dan la mano el mundo será mejor, son ellos los protagonistas de la misión, son sensibles, generosos y llevan a Dios a sus hogares,porque son niños capaces de Dios y son desde su temprana edad. Desde esta capacidad de conocer y encontrar a Dios en sus vidas, nace otra capacidad intrínseca: los niños son capaces de la misión. Despertar el sentido misionero en los niños es primordial, ya que desde que recibimos el bautismo, todos somos misioneros. La misión hace que crezca en los niños un espíritu de amor al prójimo, de generosidad, solidaridad y entrega que les acompañará par toda su vida. Por ello el Concilio proclama que las Obras Misionales Pontificias, deben ocupar el primer, porque son los medios para difundir en los católicos desde la infancia, el sentido verdaderamente universal y misionero”. De los niños del mundo siempre amigos.






