24 de julio, fiesta del Beato Cristóbal de Santa Catalina
Hoy nos reunimos con gran alegría para celebrar la fiesta del Beato Padre Cristóbal de Santa Catalina, un hombre cuya vida fue un testimonio de sencillez y acogida. Dedicó su vida al servicio de los más necesitados y como fundador de las Hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno, su legado de amor y compasión ha trascendido fronteras y generaciones. Su ejemplo de vida sencilla y su capacidad de acoger a todos, especialmente a personas enfermas y pobres, nos inspiran a seguir sus pasos con humildad y dedicación.
Este año, además, celebramos con especial júbilo los 50 años de presencia de las Hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno en Perú. Medio siglo de entrega y servicio en tierras peruanas, llevando el carisma del Padre Cristóbal a cada rincón, ofreciendo cuidado y esperanza a quienes más lo necesitan. Su labor incansable ha sido un faro de luz y un ejemplo de cómo la sencillez y la acogida pueden transformar vidas.
En esta celebración, recordamos las palabras del Padre Cristóbal: “Sed sencillas y acogedoras”. Estas palabras nos llaman a vivir con autenticidad, a abrir nuestros corazones y a extender nuestras manos a aquellos que buscan consuelo y apoyo. Nos invitan a ser un reflejo del amor de Dios en el mundo, siguiendo el ejemplo de nuestro querido fundador.
Que esta fiesta sea un momento de renovación espiritual y de compromiso renovado con nuestra misión. Que el espíritu del Padre Cristóbal nos guíe y nos fortalezca en nuestro camino, y que su legado continúe inspirándonos a ser sencillas y acogedoras en todo lo que hacemos.






