Hagamos una Navidad Diferente: Palabras de Navidad de la Superiora General
GLORIA A DIOS
“La Palabra se hizo carne y acampó entre nosotrxs” (Jn1,1)
PAZ EN LA TIERRA
Queridos amigos: ¡Que Jesús nos llene de su paz y amor!
Celebramos una de las mas bonitas e importantes fiestas para los cristianos, el acontecimiento que cambió la historia del hombre.
Dios baja a la tierra y se encarna, toma nuestra pobre realidad, se hace uno de nosotros y se acerca para mostrarnos el gran Amor de Dios a la humanidad.
El viene para mostrarnos un hombre nuevo, y un mundo nuevo, ese que nosotros nos cuesta construir porque estamos muy ocupados en muchos trabajos, en muchas preocupaciones, en nuestras propias cosas. Donde lo importante es el tener, las apariencias, la vanidad, y para eso no importa mentir, robar.. etc.
Celebramos la Navidad con fiestas, luces, regalos, comidas, música y tantas otras cosas, y nos olvidamos del acontecimiento precioso y lleno de vida: Dios se nos regala Él mismo. Claro, viene con figura de niño frágil e indefenso, envuelto de ternura, de paz, de cercanía, de comprensión, de sencillez, y eso parece que no es tan visible. Para descubrirlo tenemos que despojarnos de tanto ruido, alboroto, tanta hipocresía, falsas apariencias… de tanto trajín que no nos deja pensar.
Esto mismo pasó en Belén hace dos mil años. Sólo lo encontraron aquellos que velaban al raso cuidando sus ganados: Los sencillos y pobres pastores pudieron descubrir y leer las señales del cielo. Sin embargo, la gente importante de su tiempo tampoco se enteró de lo que estaba ocurriendo.
Así nos pasa a nosotros. Vivimos con mucha prisa y muy ocupados, con agendas llenas y no le damos oportunidad a Dios para que se nos manifieste, nos hable y nos susurre sus planes sobre nosotros. Parece que tenemos miedo al silencio, a un momento de sosiego para pensar qué estamos haciendo con el regalo de la vida que hemos recibido.
Hagamos esta Navidad diferente, ¡pues no sabemos cuántas nos quedan por celebrar! Una vez más Dios se acerca y se nos manifiesta en el silencio, en la soledad, en el pobre, en el enfermo, en nuestra oración, en aquella persona con la que me siento en deuda…
Dios nos ama y quiere mostrarnos su amor. Acerquémonos al portal, escuchemos su voz y recibamos su paz.
¡Feliz Navidad y un Prospero año nuevo 2026!
Hna. Leonor Copado
Superiora General






