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Canonización del Beato Nicolás María Alberca, Hermano Hospitalario de Jesús Nazareno

Canonización del Beato Nicolás María Alberca, Hermano Hospitalario de Jesús Nazareno


Nos es muy grato traer a este espacio la vida del Hermano Nicolás María Alberca Torres. Su reciente canonización ha sido motivo de gran alegría y celebración para la comunidad cristiana, especialmente en su localidad natal y la primera congregación que acogió su vocación de servicio a las personas más pobres, esto es, la rama masculina de la nuestra actual Congregación.

Nicolás María Alberca nació en una familia humilde y profundamente cristiana el 10 de septiembre de 1830 en Aguilar de la Frontera, España. Desde joven, mostró una gran devoción religiosa y un deseo ferviente de servir a Dios. A pesar de las limitaciones económicas de su familia, logró ingresar en la Congregación de Hermanos Hospitalarios de Jesús Nazareno, donde se dedicó a cuidar a los enfermos y necesitados. Su vida estuvo marcada por un profundo compromiso con la fe y el servicio a los demás.

Según recoge Manuel Nieto Cumplido en su obra “Córdoba: patrimonio de santidad” el beato nació en Aguilar de la Frontera el 10 de septiembre de 1830. Fue el octavo hijo de diez y cuatro de sus hermanos fueron religiosos. En 1850 se marchó a Sevilla amparado por el capellán de las Teresas, el padre Vigueras, sirviendo como sacristán a cambio de aprender latín. Dos años más tarde regresó a Aguilar para ingresar en la Congregación de Hermanos del Hospital de Jesús Nazareno de Córdoba, donde actuó de limosnero y estudiando durante las horas libres que le dejaba su misión hospitalaria. Posteriormente se traslada a Madrid en 1854 con cargo de apoderado del Hospital de Jesús Nazareno de Córdoba en la Corte. Allí ingresa en la Santa Escuela de Cristo con los informes favorables de los Hermanos del Hospital de Jesús Nazareno, Juan José de las Heras y José de San Juan Bautista.

Cuando se abrió el Colegio Misionero de Priego, Nicolás María realizó allí sus estudios de filosofía y teología hasta recibir el presbiterado en Segorbe en 1858. Al año siguiente parte para Tierra Santa y en Damasco aprende la lengua árabe. Allí se encuentra con una gran persecución por parte del sultán otomano Abdul Megid contra las comunidades cristianas. En la noche del 9 al 10 de julio asaltaron la residencia franciscana y asesinaron a todos los que se encontraban dentro, entre ellos Nicolás María.

La beatificación de Nicolás María Alberca tuvo lugar el 10 de octubre de 1926, bajo el pontificado del Papa Pío XI, en el marco del séptimo centenario de la muerte de San Francisco de Asís. Desde entonces, su figura ha sido venerada por muchos fieles, quienes han encontrado en su vida un ejemplo de entrega y santidad.

El 20 de octubre de 2024, el Papa Francisco promulgó el decreto de canonización de Nicolás María Alberca, elevándolo así a los altares como santo de la Iglesia Católica. La ceremonia de canonización se llevó a cabo en la Plaza de San Pedro en Roma, y contó con la presencia de una delegación de cuarenta cordobeses, encabezada por el obispo de Córdoba, Demetrio Fernández. Este evento fue un momento de gran emoción y orgullo para la comunidad de Aguilar de la Frontera, que celebró con júbilo la santidad de uno de sus hijos más ilustres.