¡ESTAD ATENTAS! ¡ESTAD ATENTOS!
Qué pena sería que cuando Jesús venga a nuestras vidas nos encuentre dormidos, sin querer rehacer nuestros vínculos con Él, y sin haber cumplido la misión asignada.
Recordemos nuestra confesión de fe “Creo en Jesucristo…que nació de María Virgen…...que ha de venir a juzgar a vivos y muertos”.
¿Somos conscientes de esta certeza? ¿Por dónde podríamos empezar si decidiéramos cambiar nuestra vida para hacer práctica de este mensaje?
Empecemos por desead lo que tantas veces rezamos en nuestro Padrenuestro: “Venga a nosotros tu Reino”, porque así empieza el Adviento, preparándonos para la venida del Reino de Dios, que es la venida de su hijo amado, la tan esperada venida del Salvador, que no solo estará entre nosotros, sino dentro de nosotros.
Por eso decía San Agustín: “QUE VELEMOS CON EL CORAZÓN, QUE VELEMOS NUESTRA FE, NUESTRA CARIDAD Y NUESTRAS BUENAS OBRAS”.
Prepararse a la venida del Salvador significa que estemos atentos a las necesidades de los demás, porque mirar al prójimo como lo haría Jesús es reconocer su venida.
Dice el Papa Francisco: “la persona que está atenta es la que en el ruido del mundo vive de modo pleno y consciente con una preocupación en primer lugar dirigida a los demás”.
ORACIÓN:
Mira esa luz esplendorosa
luz del mundo que ilumina oscuridades
hoy se enciende la llama
que quita vanidades.
Dios de la luz, enciende nuestra vida que es Adviento
en oración y de rodillas te pido
que cuando vengas dame un soplo de tu aliento.






